(Source: cuntflicts, via sertrxlina)
“Perdí la cuenta de los días que pasaron desde la ultima vez que se alinearon los planetas, que me pusieron todo el mundo al revés. No me da la gana de abrir la puerta, salir de casa, decir lo mismo otra vez, vender un sueño, comprar palabras, hacer promesas que se que voy a romper. Necesito reaccionar, salir de este letargo, invertir en algo, no vendrían nada mal, viajar de norte a sur con alguien como tú…”—
Alex Ferreira
El amor es una catástrofe espléndida: saber que te vas a estrellar contra una pared, y acelerar a pesar de todo: correr en pos de tu propio desastre con una sonrisa en los labios; esperar con curiosidad el momento en que todo se va a ir al carajo. El amor es la única decepción programada, la única desgracia previsible que deseamos repetir.
Frédéric Beigbeder.
(via depoesiaypoetas)
“Y así es como te amas a ti mismo. En lugar de rogar que el dolor desaparezca, elige escuchar lo que tu dolor te está diciendo.”— P a i n
“A veces doy mucho, y en realidad no espero que me devuelvan en misma medida; a veces lo único que espero es que me hagan sentir querido, y sentir que el esfuerzo que hago vale la pena.”— Alex García.
(via enigma-aa)
I
Hay días en los que me cubro con esqueletos de segundos
O cubro segundos con pequeños esqueletos de vida que se me escapa
Vida que pierdo sin darme cuenta
O tal vez por darme cuenta
El mundo es un cementerio en el que me siento a esperar mi turno
Soy el cementerio ambulante de mi propio ser
Lleno el vacío que me separa del no-ser con serrín y excremento
La inercia del mundo es desconcertante
La inercia de uno mismo es aplastante y devoradora
No hay Dios ni esperanza ni mañana
Sí todo es pura ilusión y vano afán
Pero es preferible la ilusión desilusionada la fatiga el fracaso
Al aburrimiento
Y qué si después de un esfuerzo titánico
No queda más que el sabor amargo de la derrota
Del saberlo perecedero efímero
Y qué si nada nunca se concluye
Si la muerte en cualquier momento te sorprende
Y te hunde en la nada eterna
Nada vale la pena
Ni siquiera esta angustia que ahora mismo me devora
Ni siquiera estas palabras que escribo
Quisiera poder dejar mi orgullo a un lado
La miseria de ser un yo
Y simplemente poder hacer parte del mundo
Abrazarlo todo con una mirada de indiferencia
Predicar la vida al igual que la muerte
Sabiendo que ambas cosas están por encima
De la razón y del hombre.
Días Inútiles.





